Staff/16 de junio de 2010
Este miércoles, los ataques atribuibles al crimen organizado incrementaron las estadísticas. El primer ataque fue contra tres hombres y dos mujeres, que fueron ejecutados esta madrugada, y arrojados en un baldío de la colonia Cosmópolis, de Apodaca. En al menos en tres de los cadáveres dejaron mensajes clavados con picahielos, y uno de los cuerpos fue decapitado. Cuatro de las víctimas eran oficiales activos de la policía de Apodaca, y uno más era ex elemento de otra corporación.
La llamada alertando de los cadáveres fue recibida en la central de radio de la Policía de Apodaca cerca alrededor de las 4:30 horas y se dijo que el área donde se conectan las colonias Cosmópolis, Metroplex y Fundadores, conocido como la “T”, es donde se hallaban los restos humanos.
Las víctimas fueron identificadas como Roberto Rodríguez, de 42 años de edad, José Vélez, de 30, Reyna Reyes, de 32, Roberto Escobedo, de 43, y Dulce Lira, de 30.
Horas después, aproximadamente a las 4:30 de la tarde, otro atentado contra policías se realizó en el municipio de Santiago. En esta acción, un comando armado ejecutó a dos elementos de la Policía de Santiago en la Carretera Nacional, a la altura de El Cercado, al sur de Monterrey. Los oficiales tripulaban una patrulla cuando fueron perseguidos por hombres armados a bordo de una camioneta. En el kilómetro 248, en El Cercado, los policías intentaron evadirse en un vado, pero fueron acribillados dentro de la patrulla. Los ahora occisos identificados como Juan Venancio Galindo, de 30, y Román Figueroa, de 32 años de edad.
Efectivos policiacos estatales y federales, además del Ejército, llegaron al lugar e iniciaron la búsqueda de los sicarios. Sin embargo, no fueron localizados.
Para completar el cuadro violento de este día, también hubo ataques a civiles. Alrededor de las 13 horas, un comando armado asesinó a 3 jóvenes que estaban en el cruce de las calles 3era. Vidriera y Diego de Montemayor, en la colonia Primero de Mayo, en Monterrey. Los hechos sucedieron muy cerca del Cuartel General de Seguridad Pública del Estado. Los agresores dispararon desde una camioneta Ford Lobo por lo menos en 15 ocasiones, para luego darse a la fuga.
Los jóvenes fueron identificados como Jonathan Adán De Alejandro Ramírez de 20 años, a los otros dos se les señaló por sus apodos, “El Huevo” y “El Chilango”. Versiones no confirmadas aseguran que los tres se dedicaban a la venta de droga en lugar donde fueron asesinados.


