Percepciones

Por Francisco Tijerina / JULIO 23, 2010

PENA
noticias

ftijerina@lostubos.com
ftijerin@rtvnews.com

Bookmark and Share

La voz es sin duda una de las más maravillosas herramientas con las que los seres humanos contamos. Cuando con modulación, entonación, ritmo y sobre todo contenido, somos capaces de transmitir sentimientos, de recrear lugar y de proyectar ambientes despertando la imaginación de los oyentes, se consigue la magia. Es una pena, pero hoy ya no hay locutores así­.

Hay dí­as en que la inseguridad y la politiquerí­a terminan por ponerte mal y el ejercicio diario de escribir termina por convertirse en un tormento. Hoy es uno de ellos.

Por mi profesión y mi trabajo leo mucho, veo mucha televisión y escucho muchí­simas horas la radio; oigo noticieros, pero también me veo precisado a pasar algún tiempo oyendo diversas emisoras con los más variados contenidos. Lo he dicho antes de la televisión y tengo que aceptarlo en la radio de hoy, es muy distinta a la de hace algunos años.

No tengo idea de cómo y cuándo, pero nuestra radio, pionera en América Latina y modelo a seguir durante décadas se fue transformando hasta llegar a lo que es hoy: una basura. Lo que antes eran voces educadas, con un alto nivel de cultura y una inmensa creatividad para improvisar, hoy se han convertido en gañanes de barriada, en pelafustanes sin talento que la única forma que tienen para intentar conseguir una sonrisa es el albur chafo o, de plano, el insulto.

Nuestra ciudad fue cantera de extraordinarios locutores que con su voz y personalidad traspasaron fronteras; hoy, a cualquiera lo ponen delante de un micrófono por hacerse el gracioso y decir tonterí­as o por agredir verbalmente a las mujeres.

Tengo, por obligación, que sufrir la radio de hoy, pero me cabe el orgullo de haber escuchado la radio de otros tiempos mucho mejores, de grandes voces como las de don Juan Cejudo y Honorato Gutiérrez (con quienes me tocó el privilegio de trabajar en la vieja XET de 15 de mayo), los hermanos Gustavo y Mario Agredano Brambila, Antonio (Ramí­rez) Córdova, Joaquí­n Iglesias Romero, Ramiro Marroquí­n Morales, Jesús Garza Hernández "Don Chucho" y Mario Valle, Chabelo Jiménez y Felipita Montes, Ana Martin, el licenciado Horacio Alvarado Ortiz, Humberto Romo Medina, don Ernesto Hinojosa Subeldí­a, Rogelio Garcí­a Frí­as que pasaba noticias, Pedro Arturo Ortiz, a Carlos Saucedo Rubí­.

Hay aún, para nuestra fortuna, algunas excepciones en la radio actual, pero cada vez son los menos y esto es para ponerse a temblar, porque a donde cambies de estación te topas con un palurdo.

Preocupante, también, la falta de contenidos, la nula preocupación por tener un guión, por apoyarse en escritores. Gracias a la tecnologí­a modifican voces y así­ "crean" personajes que no tienen ningún chiste y que su única arma es hablar de forma graciosa.

Que pena me da la radio de hoy porque carece de futuro, porque la figura, otrora admirada, de los locutores de antaño que eran verdaderos personajes de nuestra ciudad, hoy se ha convertido en una caricatura, en la imagen de un barbaján.

Cosas de la modernidad, pero no puedo dejar de recordar a tantas y tantas voces que me acompañaron desde niño y que hoy su personalidad, timbre y modulación me hacen añorar los tiempos pasados.

Que pena.





Sitiocom - Diseño y desarrollo web