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El compromiso fatal Por José Jaime Ruiz / JULIO 21, 2010 ![]() André Gosselin nos dice que "el argumento del compromiso fatal consiste en un ataque a las posiciones, proyectos o acciones del adversario con el pretexto de que sus posiciones conducen inevitablemente a una segunda acción, sólo que esta vez es claramente menos deseable; y esta acción compromete a una tercera aun menos deseable y así sucesivamente hasta que se toque fondo". Veamos: -Perelman y Olbrechts-Tyteca (1970), Sproule (1980), Kahane (1988) y muchos otros teóricos de la argumentación han mencionado este argumento de ataque fundado en la paradoja de las consecuencias no esperadas, argumento que han llamado con diferentes expresiones como argumento de la dirección, argumento del dedo puesto en el engranaje, o argumento de la pendiente resbaladiza (slippery slope). -El argumento del compromiso fatal es tanto más contundente cuanto que reposa en una larga lista de trabajos realizados en la psicología social sobre lo que se llama el fenómeno del primer paso, o esa tendencia de los individuos que ya han accedido a cierta demanda a acceder posteriormente a una demanda más importante. -La fuerza del principio de coherencia en la determinación de nuestros actos forma parte de los lugares comunes de la psicología. -Ese principio enseña que, cuando uno ha tomado una posición, tiende a conducirse de una manera obstinadamente coherente con esa posición y sobre todo tiende a parecer coherente a sus propios ojos y a los ojos de los demás. -El argumento del compromiso fatal, en su forma más refinada, supone que en tiempos normales el político toma decisiones a la vista de todo el mundo y que luego experimenta la necesidad de conservar esa posición a fin de parecer coherente, racional, seguro de sí mismo y digno de confianza. -El argumento del compromiso fatal encuentra frente a él un argumento de respuesta que el acusado invoca a menudo en su defensa; es el que Perelman llama el argumento del derroche y que consiste en decir: "Puesto que ya se ha comenzado una obra y se han aceptado sacrificios que se perderían en el caso de renunciar a la empresa, hay que continuar trabajando en la misma dirección". -Como se sabe, este tipo de argumento es el único que los responsables del Estado pueden enunciar públicamente cuando las inversiones públicas en grandes infraestructuras o en ambiciosos programas sociales desembocan inexorablemente en "elefantes blancos" o en burocracias incontrolables. Hasta aquí Gosselin. La confrontación entre los priístas y los panistas por el huracán Alex no es una confrontación por elevar la calidad de vida de los ciudadanos, es una confrontación por el presupuesto. Quien maneja el presupuesto maneja la corrupción, el tráfico de influencias, la propiedad privada de las funciones públicas. Ahora hay que revisar con lupa las líneas discursivas del presidente Felipe Calderón, del gobernador Rodrigo Medina y las de sus equipos. En esas líneas encontraremos, después de la reunión agendada para hoy, el matiz de argumentos de compromiso fatal y de argumentos del derroche. |
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