Este jueves, el presidente Felipe Calderón Hinojosa anunció medidas para apoyar a la industria automotriz en México. Una de ellas, será la eliminación definitiva del Impuesto Federal a la Tenencia o Uso de Automóviles. En una primera fase, firmó un decreto que regula la liberación total de la tenencia, a personas físicas, en la compra de un auto nuevo con valor de hasta 250 mil pesos. El cargo será absorbido por la Federación sin detrimento a las participaciones a los estados.
El impuesto sobre Tenencia, o Uso de Automóviles nace como en la gestión del presidente Adolfo López Mateos, como una regulación incluida en la Ley de Ingresos para 1962. La razón fue el acopio de recursos necesarios para crear la infraestructura de los Juegos Olímpicos de 1968. El Congreso avaló la medida y el 1 de entró de 1963 entró en vigor ya la Ley sobre el Impuesto o Uso de Automóviles. Este impuesto fue considerado “emergente y temporal”, pero en los sucesivos períodos presidenciales, el cobro continuó aplicándose. Con el tiempo sólo se precisaron los cobros y se derivó ese ingreso a estados. Este se convirtió en un recurso de ingresos muy importante, y cada vez fue más difícil abordar el tema de abrogar un cargo que de ser “emergente y temporal”, pasó a ser sistemático y permanente.
Ahora, el decreto presidencial es una primera fase de la abrogación de esa ley, a nivel federal. En su mensaje, el Presidente aseguró que ese impuesto federal será eliminado completamente para el 31 de diciembre del 2011, aunque advirtió que los estados quedan en libertad de legislar para retomar este impuesto en sus jurisdicciones. En este caso, las leyes estatales podrían eliminar el impuesto federal antes de la fecha programada, aunque no necesariamente eliminando ese impuesto, sino probablemente sustituyéndolo.


