La Carpeta:
1 de 10
 
Hace 50 años, un joven artista llegado de la provincia estadounidense a la moderna Babilonia de la Costa Este, Nueva York, músico y poeta por más señas, se dio a conocer en los lugares para desvelados del barrio bohemio.
Staff
julio 4, 2012, 5:59 am
Libros y Otras Cosas

Por David Huerta

El Universal

Hace 50 años, un joven artista llegado de la provincia estadounidense a la moderna Babilonia de la Costa Este, Nueva York, músico y poeta por más señas, se dio a conocer en los lugares para desvelados del barrio bohemio. La isla de Manhattan estaba en ebullición: luego de la ola de los músicos de jazz en los años 50 y de los escritores de la generación beat, los impulsos se renovaban y la inspiración crecía en múltiples direcciones.

Ese muchacho se rebautizó en 1962 y comenzó en forma su carrera; es decir: nació a la vida pública y a la fama, que se volvería inmensa, precisamente hace medio siglo.

Este 2012 celebramos ese cincuentenario de este artista extraordinario: Bob Dylan, letrista tan extraño y original que su nombre ha sido seriamente considerado como candidato al Premio Nobel -no seré yo, su admirador incondicional, quien niegue la sensatez de semejante propuesta.

Hace 50 años, un abogado inglés, Peter Benenson, fundó una organización no gubernamental para defender las libertades de quienes eran perseguidos, en diferentes formas, en diversos países, por razones políticas o de conciencia. Esa organización se llama Amnistía Internacional. Lo que celebramos este año es propiamente el bautizo -como en el caso de Bob Dylan- de esa ONG; fue fundada en 1961 y desde 1962 tiene el nombre con el que se conoce universalmente. Un bello momento en la historia de Amnistía fue el discurso de Joanne Rowling, la escritora más famosa del mundo, en la Universidad de Harvard durante una ceremonia de graduación: narró ahí su experiencia en AI -no la contaré para que los lectores curiosos averigüen de qué se trata y cuánto tiene que ver con la lucha contra la opresión y la falta de libertades, tal y como se lee en las páginas de la serie de novelas cuyo protagonista es el lentudo más célebre de la galaxia: Harry Potter.

¿Por qué mencionar juntos esos dos cincuentenarios? Porque para celebrar los 50 años de Amnistía Internacional, a alguien muy lúcido se le ocurrió hacer un disco con canciones de Bob Dylan: se titula “Chimes of Freedom”, y es una recopilación formidable que cabe nada menos que en cuatro discos. No he contado exactamente cuántas canciones hay en este álbum cuádruple, pero son varias decenas.

Me he concentrado en escuchar de ese disco sólo un puñado de canciones. Catorce, para ser exactos: de la balada libertaria, de melodía etérea e imborrable, titulada “Blowin’ in the Wind”, cantada por Ziggy Marley; al arreglo hecho por Elvis Costello de la hermosa “License to Kill” -con alguna sorpresa mayúscula como “Changing of the Guards” cantada por un grupo que desconocía, The Gaslight Anthem.

Formidable manera de celebrar a Amnistía Internacional y con cuánto sentido. Los “dylanólogos” decidirán si es la mejor selección. Aquí destaco la participación, muy acertada, de la mexicana Ximena Sariñana, quien canta, de veras muy bien, “I Want You”.

LOS TUBOS es una divisón de Buró Blanco S.A. de C.V. Copyright © Monterrey, Nuevo León, México. Páginas web